Qué es el GEO en SEO, y qué no es
GEO son las siglas de generative engine optimization, que en castellano se ha quedado como posicionamiento en motores generativos. Suena a categoría nueva inventada para vender algo, y una parte de eso hay. Pero el problema que resuelve es real y se explica en una frase: cuando alguien le pregunta a ChatGPT qué agencia contratar, el modelo responde con dos o tres nombres, y tú o estás en esa lista o no existes para esa persona.
La diferencia con el SEO clásico está en la forma de la respuesta. En Google compites por un puesto en una lista de diez enlaces azules, y el usuario elige. En un asistente de IA no hay lista, hay una respuesta redactada que menciona a unos pocos. No hay página dos donde refugiarse.
Ahora lo que no es, porque hay bastante humo. El GEO no es un plugin que instalas. No es escribir el texto "pensando en la IA", sea eso lo que sea. No es llenar la web de preguntas y respuestas para ver si cuela. Y desde luego no es un producto aparte que se vende con su propia tarifa al lado del SEO, aunque medio mercado lo esté empaquetando así.
Si alguien te vende GEO como una línea separada en el presupuesto, te está cobrando dos veces por el mismo trabajo.
GEO y SEO no son cosas separadas
Esta es la parte que casi nadie cuenta bien, y es la que más te ahorra dinero. Un modelo de lenguaje no tiene un rastreador propio que funcione con reglas mágicas. Lee lo que lee un rastreador normal, y en muchos casos usa directamente el índice de un buscador clásico. ChatGPT tira del índice de Bing, y los AI Overviews son literalmente Google.
O sea que la web que un modelo puede leer, entender y citar es, en un noventa por ciento, la misma web que rankea bien. Lo que cambia es el último tramo.
| Aspecto | SEO clásico | GEO |
|---|---|---|
| Qué ganas | Un puesto en una lista de enlaces | Ser mencionado dentro de una respuesta |
| Cuánta gente entra | Diez resultados se reparten el clic | Dos o tres nombres, y a veces uno |
| Unidad que compite | La página entera | El párrafo suelto que se puede extraer |
| Qué pesa más | Enlaces entrantes y autoridad de dominio | Que te nombren en sitios que el modelo ya lee |
| Cómo se mide | Posición media, impresiones, clics | Menciones en respuestas y visitas referidas |
| Base técnica | Rastreo, velocidad, datos estructurados | Exactamente la misma |
Fíjate en la última fila, que es la conclusión de toda la tabla. La base técnica es idéntica. Por eso el GEO no se contrata aparte sino que va dentro del SEO mensual: quien te está arreglando el rastreo, el marcado y la estructura ya está haciendo la mitad del trabajo, y cobrarte otra cuota por la otra mitad es cobrarte por partir una factura en dos.
Cómo decide un modelo a quién cita
No hay documentación oficial que lo explique, así que cualquiera que te dé un algoritmo exacto se lo está inventando. Lo que sí se puede observar son cuatro condiciones que se cumplen casi siempre en las webs que acaban citadas. Van en orden, porque si falla la primera las otras tres dan igual.
Que te pueda leer, que no es tan obvio.
Muchas webs bloquean por defecto a GPTBot, ClaudeBot o PerplexityBot en el robots.txt sin que nadie lo haya decidido, porque venía así en la plantilla o porque un plugin de seguridad lo puso. Y si tu contenido se pinta con JavaScript después de cargar, hay rastreadores que se quedan viendo una página en blanco. Antes de optimizar nada, comprueba que la puerta está abierta.
Que entienda qué eres sin tener que deducirlo.
Los datos estructurados dejaron de ser un truco para sacar estrellitas en Google y son ahora la forma más barata de decirle a una máquina qué vendes, dónde estás, cuánto cuesta y quién lo firma. Un modelo que encuentra un bloque de marcado con tu servicio, tu precio y tu ciudad no tiene que adivinar nada, y lo que no se adivina no se equivoca.
Que pueda arrancar una frase y usarla sola.
Aquí está la diferencia práctica más grande con el SEO de siempre. Un modelo no cita páginas, cita fragmentos. Si tu respuesta a una pregunta concreta está repartida entre cuatro párrafos con contexto en cada uno, no hay nada que extraer. Si está en una frase que se sostiene sola, con la cifra dentro, se puede citar tal cual.
Que alguien más hable de ti.
Lo que dices de ti mismo vale poco. Lo que otros dicen de ti en sitios que el modelo ya lee vale mucho, y aquí entran los directorios del sector, las fichas de negocio, los foros y la prensa local. Es el equivalente al link building de toda la vida, salvo que la mención sin enlace también cuenta, porque el modelo lee texto y no solo etiquetas.
Cómo me enteré de que esto funcionaba
En una llamada de descubrimiento normal, de las de veinte minutos. Le pregunté al cliente cómo había llegado hasta mí, que es lo que pregunto siempre, esperando lo de costumbre: Google, un conocido, alguien que le pasó mi número. Me dijo que le había preguntado a ChatGPT quién podía hacerle la web y que ahí estaba mi nombre, entre otros dos. No había abierto un buscador en todo el proceso.
Aquello no fue suerte del todo. Esta web lleva desde el primer día montada con las cuatro señales del capítulo anterior, y lo bueno de contarlo con mi propia web como ejemplo es que no tienes que creerme. Puedes comprobarlo entero abriendo dos pestañas y tardas menos de un minuto.
- El robots.txt da paso explícito. GPTBot, ClaudeBot, PerplexityBot y Google-Extended tienen permiso escrito y con nombre, no heredado de una plantilla. Está en burguerastudio.com/robots.txt y se lee en cinco segundos.
- Hay un llms.txt en la raíz. Un resumen en texto plano de qué hace este estudio, qué servicios tiene, qué cuesta cada uno y dónde está cada cosa, para que un modelo se entere sin rastrear cien páginas. Lo tienes en burguerastudio.com/llms.txt.
- Cada precio está escrito, y en una frase que se sostiene sola. No hay un solo "consúltanos" en toda la web. Si un modelo tiene que responder cuánto cuesta una landing, encuentra la cifra y la unidad en la misma línea, sin tener que juntar tres párrafos para deducirlo.
- Nada se pinta con JavaScript. El HTML sale hecho del servidor, así que lo que ve un rastreador es exactamente lo que ves tú. Es la diferencia entre que te lean y que vean una página en blanco.
- Las preguntas frecuentes están marcadas una a una. No como decoración para sacar estrellitas en Google, sino porque una pregunta con su respuesta al lado es la unidad más fácil de citar que existe. De ahí salen los 323 pares.
Cuando abro la web de otro, miro esas mismas cinco cosas y casi siempre en ese orden, porque van de más barato a más caro de arreglar. El robots.txt y el render son de una tarde. Los datos estructurados, de una semana. Reescribir las respuestas para que se puedan citar sueltas ya es trabajo de verdad, y construir menciones fuera es de meses. Empezar por el final es la forma más común de gastar dinero sin mover nada.
Y hay un detalle del canal que conviene saber antes de meterse. No existe una consola donde consultar si estás saliendo, ni un informe que te avise. La web tiene visitas que llegan desde chatgpt.com y eso se ve en Analytics, pero saber en qué respuestas apareces y en cuáles no exige preguntárselo tú, a mano, una y otra vez.
Nadie te avisa de que estás saliendo en esas respuestas. Te enteras cuando un cliente te lo cuenta en una llamada.
Qué se toca en la práctica
Bajando a tierra, y en el orden en que yo lo haría si mañana empiezas. Los dos primeros puntos son de una tarde. Los dos últimos son trabajo de meses, como todo lo que funciona.
- Abrir la puerta. Revisar el robots.txt y quitar los bloqueos a rastreadores de IA que estén puestos sin motivo. Si tu web se pinta con JavaScript, ver qué recibe realmente un rastreador antes de dar nada por hecho.
- Marcar lo que ya tienes. Datos estructurados de servicio, negocio local, preguntas frecuentes y migas de pan. No es contenido nuevo, es etiquetar el que ya está escrito para que una máquina no tenga que interpretarlo.
- Reescribir las respuestas para que se puedan arrancar. Cada pregunta que te hace un cliente merece un párrafo que responda entero y por sí solo, con la cifra o el plazo dentro. Es el cambio de redacción más rentable y el que menos gente hace.
- Trabajar la entidad. Ficha de Google al día, presencia coherente en los directorios de tu sector, y que el nombre del negocio y la dirección se escriban igual en todas partes. Un modelo que encuentra tres versiones distintas de tus datos desconfía de las tres.
- Conseguir menciones fuera. Prensa local, asociaciones sectoriales, comparativas, foros donde se pregunte por tu sector. Sirven aunque no lleven enlace, que es la diferencia grande con el link building clásico.
Ninguna de esas cinco cosas es exclusiva del GEO. Las cinco mejoran también tu posición en Google, y esa es precisamente la razón por la que este trabajo va dentro del servicio de SEO para IA y no en una factura aparte.
Cómo se mide, que es lo que nadie cuenta
Aquí es donde se cae la mayoría de artículos sobre GEO, incluidos los que están por encima de este en Google. Te explican qué es y te dan una checklist, pero no te dicen cómo sabrás si ha funcionado. Y sin medición esto es fe, no trabajo.
Hay tres formas, y ninguna es perfecta. Conviene usar las tres a la vez.
- Las visitas referidas, que es el dato duro. En Google Analytics filtras por origen y buscas chatgpt.com, perplexity.ai, copilot.microsoft.com y gemini.google.com. No te dice en cuántas respuestas apareciste, pero sí cuánta gente vino después de leerlas, que al final es lo que pagas.
- Preguntarle directamente a los modelos, con método. Escribe diez preguntas que haría tu cliente ideal, pásalas por ChatGPT, Perplexity y Gemini una vez al mes y anota si sales y en qué puesto. Es artesanal y las respuestas varían entre sesiones, así que sirve para ver la tendencia y no para presumir de un dato suelto.
- Bing Webmaster Tools, que casi nadie mira. ChatGPT se apoya en el índice de Bing, de modo que si Bing no te tiene bien indexado hay una parte del canal que tienes cerrada por debajo. Es gratis y se importa desde Search Console en un clic.
Si tu proveedor te habla de GEO y no te enseña ninguna de estas tres cosas en el informe, no está midiendo nada.
Por dónde empieza una pyme que no tiene tiempo para esto
Por lo aburrido, que además es lo barato. Antes de pensar en modelos de lenguaje, mira si tu web carga rápido, si el HTML llega hecho, si tienes los datos estructurados puestos y si tus precios están escritos en algún sitio. Si fallan esas cuatro, el GEO no es tu problema todavía.
Con eso resuelto, el paso siguiente es reescribir las respuestas para que se puedan citar y empezar a construir menciones fuera de tu web. Eso ya es trabajo continuo, del mismo tipo que el SEO, y con los mismos plazos: los primeros movimientos se ven a los tres o cuatro meses y las conclusiones serias al medio año.
Y una advertencia para cuando te llamen a vendértelo. Este mercado está lleno de gente que descubrió el término hace seis meses y ya lo ofrece como especialidad. Pregunta siempre dos cosas: en qué proyecto lo ha aplicado y qué métrica usa para saber si ha servido. Si no hay respuesta clara a las dos, es una etiqueta nueva sobre el mismo trabajo de siempre, o sobre ninguno.
Lo que más me preguntan
GEO son las siglas de generative engine optimization, o posicionamiento en motores generativos. Consiste en preparar una web para que los asistentes de inteligencia artificial como ChatGPT, Perplexity o Gemini la citen cuando responden a una pregunta. La diferencia con el SEO clásico es que no compites por un puesto en una lista de diez enlaces, sino por ser uno de los dos o tres nombres que aparecen dentro de una respuesta redactada.
No, se monta encima. Los modelos de IA leen la web con rastreadores parecidos a los de un buscador, y varios usan directamente un índice clásico, ya que ChatGPT se apoya en el de Bing y los AI Overviews son Google. Eso significa que la base técnica es la misma: rastreo, velocidad, HTML servido y datos estructurados. Lo que añade el GEO es que el contenido se pueda extraer en fragmentos sueltos y que exista mención de tu marca fuera de tu propia web.
En mi caso no cuesta nada aparte, porque va incluido dentro del servicio de SEO mensual, cuyo rango orientativo para pymes españolas es 600-2.000 €/mes. El motivo es que el noventa por ciento del trabajo se solapa con el SEO clásico, así que cobrarlo como producto independiente sería facturar dos veces lo mismo. Si un proveedor te pasa una cuota separada por GEO, pídele que te detalle qué hace ahí que no esté haciendo ya en el SEO.
Con tres comprobaciones combinadas. En Google Analytics filtras las visitas por origen y buscas chatgpt.com, perplexity.ai, copilot.microsoft.com y gemini.google.com, que es el dato duro. Después escribes diez preguntas que haría tu cliente ideal y las pasas por los tres asistentes una vez al mes, anotando si sales. Y por último revisas Bing Webmaster Tools, porque si Bing no te indexa bien tienes cerrada por debajo la parte del canal que viene de ChatGPT.
Es un archivo de texto plano en la raíz del dominio que resume qué hace tu negocio, qué servicios ofrece y dónde está cada contenido, pensado para que un modelo lo lea sin rastrear el sitio entero. Ningún fabricante lo ha declarado obligatorio y su adopción es todavía desigual, así que no esperes un salto por ponerlo. Cuesta media hora, no puede hacer daño y ordena tu propia arquitectura de paso, que es la parte que sí se nota.
Los mismos plazos que el SEO, entre tres y seis meses para ver movimiento y alrededor de un año para conclusiones serias. La parte técnica se arregla en semanas, pero las menciones fuera de tu web y la entidad de marca se construyen despacio. Desconfía de quien te prometa aparecer en ChatGPT en un mes, porque ni siquiera hay una consola donde enviar una solicitud.
Sirve especialmente, porque las preguntas locales son de las que mejor responden estos asistentes y de las que más se hacen. Cuando alguien pregunta por un fisioterapeuta en Palma o un restaurante en Ses Salines, el modelo se apoya en fichas de negocio, directorios y reseñas, no solo en tu web. Por eso en local el trabajo de entidad pesa más que el técnico, y lo cubro dentro del SEO para pymes.